Una oscura nube de humo cubre Nueva York, bañando la ciudad de un color ceniza y un fuerte olor a quemado. Por las calles de Manhattan, muchas personas se protegían por la tarde con mascarillas.
En Central Park, empleados del Departamento de Parques pedían a los pocos osados que se atrevían a ir de paseo que volvieran a casa. Y a estos mismos empleados sus jefes les dijeron que terminaran cuanto antes su trabajo y se marchasen.
Estas escenas dignas del inicio de una película de catástrofes tienen su origen en muchos kilómetros de distancia. En los cientos de incendios que llevan días asolando la provincia canadiense de Ontario y han llenado de humo toda la costa noreste de Estado.
El humo provocó alertas sanitarias a tres días de la final del Mundial. Se espera que un frente frío, que arribará este fin de semana, ayude a disipar la peligrosa niebla a tiempo para el último partido de la Copa que se disputará este domingo en Nueva York a las 15 horas local (13 horas del centro de México).
Sin embargo, si las condiciones de neblina y calor persisten hasta ese día, podrían suponer un desafío para los jugadores, según los expertos. Hasta el momento, la fecha y el horario de la final se mantienen sin modificaciones en la página oficial de la FIFA.
Se espera que más de 80 mil personas asistan a la final entre la vigente campeona, Argentina, y la monarca de Europa, España, en el estadio al aire libre de Nueva York-Nueva Jersey, mientras que otras 50 mil personas verán el partido en Central Park, en Manhattan.
La ciudad de Nueva York comenzó a notar los efectos de los incendios forestales esta semana. Las autoridades locales emitieron una alerta, instando a los residentes a reducir la actividad física intensa al aire libre y a tomarse más descansos si se encuentran fuera de casa.


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