La educación superior continúa posicionándose como una inversión relevante para el desarrollo económico de las familias mexicanas. De acuerdo con el reporte Compara Carreras 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad, las personas con estudios universitarios ganan en promedio 74 por ciento más que quienes concluyeron únicamente el bachillerato. No obstante, este grado académico por sí solo no garantiza el acceso inmediato a un empleo formal.
Ante este panorama, INROADS de México concentra sus esfuerzos en cerrar las brechas de desigualdad y baja movilidad social en el país. El Centro de Estudios Espinosa Yglesias estima que 74 de cada 100 personas nacidas en los hogares más pobres no logran superar la pobreza en su etapa adulta. Reducir estas diferencias requiere complementar la formación universitaria con mentorías y experiencia práctica.
Francisca Labbé, directora general de INROADS de México, destacó que el trabajo conjunto con el sector privado resulta indispensable para transformar esta realidad. La institución colabora estrechamente con una veintena de corporativos globales y nacionales, destacando firmas como Amazon, Cisco, Banamex, Santander, Colgate-Palmolive, HP, Mattel, Warner Bros Discovery y Grupo Peña Verde.
La participación empresarial se materializa mediante programas dirigidos a becarios, trainees y procesos de selección con enfoques altamente incluyentes. Estas iniciativas permiten a las compañías identificar talento desde etapas tempranas y fortalecer la diversidad de sus equipos de trabajo. La organización sin fines de lucro vincula la academia con las necesidades reales del mercado corporativo dinámico.
El modelo operativo de la asociación integra de manera integral la formación para la empleabilidad, el dominio de habilidades blandas y digitales y el acompañamiento personalizado. Desde su fundación en 1996, INROADS de México ha respaldado a más de 51 mil jóvenes universitarios de alto potencial. La relación histórica construida con 372 empresas respalda la eficacia de este esquema de inserción laboral.
El rendimiento del programa se valida con su indicador de continuidad laboral, donde 90 por ciento de los beneficiarios consigue un contrato formal tras concluir su periodo de beca. Labbé subrayó que no se trata solo de colocar perfiles en puestos vacantes, sino de estructurar trayectorias exitosas.


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