¿Y si el futuro de los océanos no dependiera de lamentar lo perdido, sino de imaginar lo que aún podemos recuperar? Esta reflexión marcó un antes y un después en la carrera del ecólogo marino Octavio Aburto, quien promueve cambiar la narrativa de la conservación.
El estudio “Áreas de Prosperidad Marina: Un marco para alinear la restauración ecológica y el bienestar humano mediante protecciones basadas en áreas” publicado en la revista Frontiers in Marine Science, desarrollado por diversos investigadores y especialistas, propone un enfoque innovador que combina la conservación marina con el desarrollo socioeconómico.
A diferencia de las Áreas Marinas Protegidas (AMP), las Áreas de Prosperidad Marina (MPpA, por sus siglas en inglés Marine Prosperity Areas), priorizan la prosperidad humana, reconociendo que una recuperación ecológica completa requiere tiempo y que es fundamental que esta esté alineada con los objetivos ambientales, económicos, y sociales del espacio geográfico en el cual se desarrolla.
“Recientemente visité Cabo Pulmo (Baja California Sur), un sitio en el que tres décadas atrás, había buceado en este mismo lugar y lo que vi entonces fue un desierto submarino: arrecifes desolados cubiertos de sedimentos y el silencio de un ecosistema agotado. Hoy todo es distinto, cardúmenes de peces giran como tornados, los corales están en su esplendor y los tiburones patrullan el arrecife”, afirma el profesor del Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego, Octavio Aburto.
El renacer de Cabo Pulmo no es fruto del azar, sino el resultado de la determinación de una pequeña comunidad que, hace más de 20 años, apostó por proteger su océano. Su decisión no sólo revivió el ecosistema marino, sino que también demostró que la conservación ambiental y el bienestar humano pueden coexistir y potenciarse mutuamente.
“El concepto de Áreas de Prosperidad Marina nos permite cerrar la brecha entre los resultados ambientales y sociales”, explica Alfredo Girón, coautor del estudio y director de la Agenda de Acción Oceánica en el Foro Económico Mundial. “Nos brinda la oportunidad de comprender que la naturaleza y las comunidades están intrínsecamente conectadas, y que cualquier plan de gestión marina debe generar beneficios para ambos”.
El estudio señala que las MPpA representan un enfoque innovador que integra la sostenibilidad ambiental con el bienestar económico y social, asegurando que los esfuerzos de conservación marina fomenten tanto la biodiversidad como la prosperidad humana. La investigación detalla el marco integral que se aleja de los modelos tradicionales de Áreas Marinas Protegidas, que a menudo fallan por la falta de participación local, gobernanza y sostenibilidad financiera.
“Este concepto ofrece una hoja de ruta para una conservación inclusiva y efectiva, donde las comunidades y la naturaleza pueden prosperar, siempre que se prioricen la inversión y la participación”, señala Catalina López, coautora del estudio y directora del Programa Marino del Golfo de California en el Instituto de las Américas.
Enfoque Holístico para la Conservación Marina
A diferencia de las AMP, que se centran principalmente en objetivos ecológicos, las MPpA están diseñadas para fomentar un ecosistema interdependiente marino-humano, donde la salud ambiental y el bienestar socioeconómico tienen la misma prioridad. El estudio afirma que este modelo se construye sobre tres principios fundamentales:
- Conservación Liderada por la Comunidad: Las MPpA enfatizan la cogestión, asegurando que las comunidades participen activamente en la toma de decisiones y se beneficien directamente de los esfuerzos de conservación.
- Gobernanza Adaptativa: Las políticas son flexibles y permiten ajustes en tiempo real basados en el monitoreo ecológico y socioeconómico.
- Diversificación Económica: En lugar de depender únicamente de la pesca o el turismo, las MPpA integran iniciativas de economía azul sostenible.
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